No se puede negar que nuestras archiconocidas (y asquerosas) amigas las babosas llevan una paupérrima existencia: a diferencia de sus primos los caracoles, ellas no tienen ni casa. No tienen antenas, ni patas, ni pinchos, ni mucha velocidad, que digamos. Pero ellas son superiores a todas estas minudencias y tratan de ser felices, y lo son. De hecho, son los bichillos con más marcha del planeta. ¿Que no?
♪EVERYBODY DANCE NOW!♪
